Si abriera una caja de tabletas y descubriera que hay unidades aplastadas, rotas o

que faltan, ¿no se decepcionaría o preocuparía por la precisión de su dosis?
Los sistemas de rayos X detectan los contaminantes y aseguran al mismo tiempo la integridad del producto.
A pesar de todo, hay personas que se preocupan por su seguridad cuando trabajan con sistemas de rayos X.
Si su hijo se hiciera una herida, ¿utilizaría una gasa que no fuera estéril debido a la presencia de diminutos contaminantes en el interior de su embalaje?
Los sistemas de inspección por rayos X son la forma más rápida y eficaz de detectar contaminantes físicos antes de abandonar la fábrica y garantizan al mismo tiempo la integridad de los productos.
Las aplicaciones farmacéuticas más habituales para los sistemas de rayos X son la inspección de productos bombeados y de productos con embalaje estanco, como láminas de metal, blisters, cajas de cartón, bolsas y contenedores de vidrio y plástico, así como aparatos médicos y productos de tejido.
Sistemas de rayos X: los defensores multitareaLos sistemas modernos de rayos X son defensores multitarea de la seguridad y calidad de los productos. Se utilizan para detectar contaminantes tales como vidrio, metal y plásticos o cauchos de alta densidad y pueden garantizar al mismo tiempo la integridad de los productos mediante:
- la detección de la ausencia de productos o componentes (folletos de instrucciones, tapones, etc.)
- la detección de productos dañados (mala posición de un seguro en un inhalador contra el asma, tabletas aplastadas, etc.)
- la comprobación de los niveles de llenado (antitusivos, etc.)
- la medición de masas globales y por zonas (tubos de crema antiséptica, etc.)
- el control de ausencia de producto o contaminantes atrapados en el envase (vendajes, etc.)
Por naturaleza, las personas temen a la radiaciónAunque los sistemas de rayos X garantizan la seguridad e integridad del producto, a muchas personas les preocupa su propia seguridad cuando trabajan con sistemas de rayos X o cuando utilizan productos que han estado sometidos a esta radiación. Normalmente, sus temores desaparecen cuando los riesgos se expresan en el contexto de su exposición natural y cotidiana a la radiación.
Los rayos X forman parte de la vida cotidianaLos rayos X son parte de nuestro mundo. En parte, son producidos por el hombre, pero la mayoría proceden de la tierra y del cielo. La radiación procedente del espacio es continua. La atmósfera se encarga de filtrar la mayoría, pero una persona absorbe una media de 2,4 miligrays (2,4 mGy) de radiación al año (un gray [Gy] es una unidad de dosis de radiación absorbida; un miligray [mGy] es la milésima parte de un gray). Quienes viajan con frecuencia en avión reciben una radiación superior (aproximadamente 2,6 mGy anuales), mientras que los pilotos y las tripulaciones de aviones absorben unos 4,4 mGy, cantidad superior a la que reciben los trabajadores de centrales nucleares.
Un producto sometido a inspección por rayos X absorbe mucha menos radiación que los humanos. Cuando el producto pasa por un sistema de inspección por rayos X de Mettler Toledo Safeline, se mantiene durante durante unos 250 milisegundos en el haz de rayos X. Durante este breve período, recibe una radiación de unos 0,2 mGy.
Los productos sometidos a rayos X no son radioactivosLos rayos X son una forma de radiación electromagnética. Son energía pura, como la luz, pero con una longitud de onda muy inferior. La diferencia radica en que los rayos X pueden penetrar (e incluso atravesar) los objetos físicos. Es lo que los hace sumamente útiles para exámenes médicos, escáners de seguridad en aeropuertos y sistemas de inspección de productos.
Al igual que la luz, los rayos X tienen una vida corta: cuando se desactiva la fuente, desaparecen. Lo mismo sucede con la luz. Cuando se apaga, llega la oscuridad. La luz que estaba presente, desaparece. Lo mismo sucede con los rayos X. Cuando atraviesan un objeto o son absorbidos por éste, desaparecen. No queda ninguna energía y el objeto es tan inerte como lo era antes de la exposición.
Por eso, cuando una persona se hace una radiografía de pecho, no se convierte en radioactiva. Y cuando las maletas pasan el control de seguridad del aeropuerto, tampoco son radioactivas.

Productos más seguros gracias a la inspección por rayos X
En todo caso, los productos que se han sometido a un sistema de inspección por rayos X son tan buenos como antes del examen. No entrañan ningún problema para la seguridad porque los rayos X desaparecen durante el proceso.
No obstante, desde el punto de vista vital, los productos sometidos a inspección por rayos X son mejores. Puede estar seguro de que no contienen sorpresas en forma de contaminantes físicos. Es todo un avance en materia de seguridad.
Si desea conocer las ventajas que la inspección por rayos X puede aportar a su empresa, solicite una copia GRATUITA de nuestra guía de inspección por rayos X.