Great Kitchens garantiza la seguridad en sus alimentos

Great Kitchens, uno de los mayores fabricantes de marca privada de pizzas congeladas para “llevar y hornear” de los EE. UU., presta especial atención a la fabricación de productos de máxima calidad. Siendo la seguridad alimentaria una prioridad principal para la empresa, decidieron asociarse con METTLER TOLEDO SAFELINE para solucionar sus necesidades de detección de metales.

Great Kitchens Relies on SAFELINE

Great Kitchens fabrica hasta 50 000 pizzas al día en cada una de sus cuatro líneas. Para maximizar la flexibilidad de la producción, SAFELINE diseñó sus detectores de metales PowerPhasePLUS* para que funcionaran a varias frecuencias para acomodarse automáticamente a variaciones en las especificaciones de producto. Con un diseño avanzado de bobina para conseguir una sensibilidad de detección máxima, los detectores de metales PowerPhasePLUS se centran en todo tipo de metales, incluyendo ferrosos, los aceros inoxidables magnéticos normalmente de difícil detección, y metales no ferrosos, entre los que se incluye el aluminio. “Medimos el éxito de nuestros detectores de metales basándonos en la verificación constante de sensibilidad de detección, así como tiempo de actividad del equipo”, apunta Jim LaRocco, vicepresidente de operaciones de Great Kitchens.

Con la creciente popularidad de las pizzas para llevar y hornear y el éxito de Great Kitchens al ganar y satisfacer continuamente a los principales clientes nacionales, la empresa está experimentando un crecimiento de dos dígitos. “Los detectores de metales SAFELINE nos proporcionan versatilidad para continuar incrementando nuestra producción mientras mantenemos una garantía de alta calidad”, comenta LaRocco. “Desde la perspectiva del mantenimiento, son fáciles de mantener. Desde la perspectiva de la fiabilidad, no se puede pedir más”.

En Great Kitchens, el entorno varía de forma espectacular, de 7ºC (45°F) durante los turnos de producción hasta altas temperaturas y humedad durante los turnos de limpieza. Los detectores de metales PowerPhasePLUS están diseñados para soportar esta fluctuación de temperatura extrema, así como los procedimientos de lavado a alta presión. “Estamos muy contentos con la fiabilidad de los detectores de metales de SAFELINE, su capacidad para funcionar con fiabilidad en nuestro entorno frío y su capacidad para soportar nuestro lavado con agua caliente”, confirma LaRocco. Los detectores SAFELINE exceden las especificaciones NEMA 4X.
 
“Con varias frecuencias, Great Kitchens puede inspeccionar producto tanto fresco como congelado”, apunta Steve Stark, representante de ventas de Westlake Inc., que introdujo los detectores SAFELINE en Great Kitchens. “Actualmente están inspeccionando solo productos congelados, pero las diversas frecuencias les dan flexibilidad para cubrir ambos en el futuro”. Los detectores de metales son uno de los puntos de control críticos del plan HACCP de Great Kitchens. “Para asegurarse de que los detectores funcionan conforme a nuestras más estrictas normas, comprobamos cada uno cada 15 minutos para verificar la sensibilidad”, comenta LaRocco. “En estos detectores existe un nivel adicional de seguridad porque requieren un código de acceso que evita ajustes no autorizados”.
 
“Confiamos tanto en SAFELINE que les hemos recomendado a nuestros proveedores de materias primas para garantizar que colectivamente mantenemos los máximos niveles de calidad y seguridad alimentaria”, concluye LaRocco.
 
* La gama PowerPhasePLUS de detectores de metales se comercializa con la marca Signature fuera de EE. UU.
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